En este proyecto para un estudio de fotografía, el objetivo era concretar todos los servicios y el almacenamieno en una única pieza capaz de organizar el espacio de forma eficiente. Tras explorar distintas opciones, optamos por situar el mueble en el centro del espacio, aprovechando las particularidades de su distribución y convirtiéndolo en el verdadero núcleo del estudio.
El resultado es un gran volumen cerrado que trasciende la idea convencional de armario: un sistema que se despliega y revela múltiples usos en su interior. En él conviven un carro móvil, un armario para herramientas, dos baños, un vestidor y otras soluciones específicas que van apareciendo a medida que el mueble se abre.
Para mantener la continuidad monocroma del conjunto, los paneles prescinden de herrajes visibles y se abren mediante tiradores portátiles magnéticos del mismo material. Todo el mueble está realizado en compacto, lo que permite trabajar con grandes superficies, poco espesor y ligereza, reforzando su presencia rotunda y precisa dentro del espacio.

















